No a los circos con animales

Seguro que muchos de vosotros ha ido alguna vez al circo. Yo recuerdo cuando salía del cole arrastrando mi maletita de ruedas y me daban la propaganda de un nuevo espectáculo de este tipo. Me pasaba días llorándole a mi padre para que me llevase y es que adoraba los animales hasta el punto de querer ser veterinaria... ¡Se les veía tan graciosos saltando, montando en triciclo y haciendo mil y una pirueta más!

Todo esto hasta que descubrí lo que realmente se esconde tras las bambalinas, la crueldad más absoluta: animales torturados desde su nacimiento, viviendo encerrados, pasando hambre, frio, en un entorno hostil y solo para nuestro divertimento... ¿no es mucho mejor verlos en libertad? ¿tanto nos cuesta mirar un documental? ¿ir al teatro? ¿al cine? ¿leer un libro?


Es por esto que celebro la iniciativa catalana que prohibirá los circos con animales, como ya hizo con la tauromaquia, todo un lastre en el "folclore" español. Pero no se trata solo de aplaudir y mirar para otro lado. De la misma forma que se lucha contra el machismo o el racismo de sebe hacer contra el especismo y en este ambito la individualidad adquiere mucho poder:
-No vayas a circos que aún utilicen animales.
-Di no a las pieles.
-Di no a los animales como posesión
-Di no a la carne






Si ves a un gatito por la calle herido y te da pena... ¿Por qué no piensas en todo esto?

3 comentarios:

Unknown dijo...

Me parece perfecto que, tras años y años de lucha, por fin se haya conseguido algo en este tema de los animales y los circos. Viviendo ajeno a este mundo, y yendo solo para ver animales dando un espectáculo, todo nos parece precioso, modélico. Pero, como siempre pasa, es detrás del telón donde se esconden las atrocidades del escenario: explotaciones, jaulas, torturas... Soy defensora de la libertad de los animales, y más de aquellos que por naturaleza no son domésticos. Sin embargo, entre las medidas que propone Lorena... ¿No a la carne?

Nosotros, los seres humanos, somos animales omnívoros, y como tales necesitamos comer las proteínas que se encuentran en los animales. Es por ello que esta última proposición me parece poco acertada como símil a la noticia y, por lo tanto, extremista. Es cierto que los animales de los que nos alimentamos han sido cebados hasta la obesidad para luego ser asesinados cruelmente, pero es algo de lo que no podemos prescindir. Como alternativa, propongo acudir a carnicerías de entidad familiar en lugar de a los grandes supermercados cuya carne procede de estos "macromataderos", pero no soy partidaria de renunciar a la carne y el pescado. Es como impedir a un león que cace para evitar el sufrimiento de su presa.

Unknown dijo...

Soy plenamente consciente de lo radical de mi proposición del no a la carne, pero prefiero el radicalismo a hipocresía.
En primer lugar es completamente posible llevar una dieta sana y equilibrada prescindiendo de la muerte animal, solo hay que ser disciplinado: Tomar cereales integrales, legumbres, verduras de hoja verde ricas en hierro, soja (la leche de esta semilla es un gran aliada) frutos secos, avena, aceite de oliva... y todo ello sin químicos.Mis analíticas con el hierro alto y un colesterol bajisimo son prueba de ello.

Hay quienes dicen ser omnívoros y llevar una dieta sana y en realidad lo hacen horrible, nada de cereales, de verduras y excesivas grasas animales.

Yo renuncio a las hormonas que les suministran a los animales para que crezcan más rápido (como a los pollos), renuncio a comer tortura, animales que no ven la luz del sol, patos que son cebados hasta que su hígado explota, o terneritos arrancados de su madre al nacer.

Estoy sana y soy feliz sabiendo que no contribuyo a la barbarie del especismo.

Unknown dijo...

Lorena también hay que saber que en época de crisis, si te sale más barato comerte un bocadillo de filetes empanados antes que una ensalada césar yo en mi caso optaría por lo más barato. Es cierto que es una tortura lo que hacen con los animales, y yo tengo muchísima empatía con éstos y, es más, en mi casa dentro de poco no cabemos porque tengo dos chuchos dando vueltas por aquí todo el día. Pero la otra cara de esa tortura es que, el que cría a los pollos se está ganando la vida y tiene una familia a la que sacar adelante.
Por suerte tengo el placer de tener en mi círculo a una persona que trabaja en una granja y cría pollos, y de su propia boca he escuchado que le dan pena éstos, pero que si es la única forma de darle de comer a sus hijos lo va a seguir haciendo siempre.
Para concluir me gustaría decir que para mi es igual de malo comerte a un pato que a una planta, pues ambos son seres vivos. Puede que las plantas no tengan sentimientos, pero es cierto que si te las comes dejan de vivir, por lo que también estás arrebatándole su derecho a vivir.

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